Nutrición y envejecimiento

La población de personas mayores aumenta rápidamente.  La disminución de masa muscular magra y masa ósea, la carencia de micronutrientes, el sobrepeso y la obesidad son algunos de los principales problemas de salud a las que se enfrentan las personas de edad. Las técnicas nucleares e isotópicas pueden medir los cambios en la densidad ósea, la masa muscular, la actividad física y la absorción de nutrientes.

Los comportamientos saludables durante toda la vida, en particular una alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio de forma regular, contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles y a mejorar la capacidad física y mental en edades avanzadas. Se calcula que entre 2015 y 2050 la proporción de la población mundial de más de 60 años de edad llegará casi a duplicarse, pasando del 12 al 22 %. Las personas mayores están particularmente expuestas a la malnutrición. La masa magra corporal (músculo) y la tasa metabólica basal disminuyen con la edad. La carencia de micronutrientes es habitual, en parte porque las personas de edad consumen una menor cantidad y variedad de alimentos. A esto se une el problema de la obesidad y la reducción de la densidad ósea, que da lugar a la osteoporosis. La osteoporosis y las fracturas asociadas a ella son una de las principales causas de enfermedad, incapacidad y muerte entre las personas mayores, en especial en las mujeres posmenopáusicas.  La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el número anual de fracturas de cadera en todo el mundo aumentará de 1,7 millones en 1990 a aproximadamente 6,3 millones en 2050.

Si no se tratan, esas fracturas pueden causar efectos adversos en las personas que las sufren, incluidos dolores, deformidades, problemas de salud físicos y mentales, y la muerte.

El OIEA presta apoyo en la aplicación de isótopos estables y otras técnicas nucleares para medir los cambios en la composición corporal (normalmente, la pérdida de masa muscular y el aumento de la grasa corporal), así como la actividad física, la salud ósea y la biodisponibilidad de micronutrientes:

  • La OMS ha establecido que la absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) es la mejor técnica para evaluar la densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas y ha basado la clasificación de la osteoporosis en sus resultados.
  • La composición corporal cambia con la edad. La pérdida de masa muscular se denomina sarcopenia y se ve afectada por la alimentación y el nivel de actividad física. Asimismo, la composición corporal refleja la calidad de la dieta y el grado de actividad física. Las necesidades calóricas disminuyen con la edad, pero esta disminución normalmente no se corresponde con la reducción adecuada del aporte calórico, lo que acaba llevando a un aumento de la grasa corporal y a la obesidad abdominal.  Por lo tanto, es importante vigilar la composición corporal, porque los cambios en ella están relacionados con alteraciones fisiológicas del cuerpo que pueden causar enfermedades.
  • Las mediciones del gasto energético total se pueden utilizar para evaluar de forma objetiva la calidad de vida de las personas de edad, ya que la actividad física generalmente se asocia a una mejor calidad de vida y salud mental. La actividad física también es importante para desacelerar la pérdida de músculo y reducir los efectos de la osteoporosis. La técnica del agua doblemente marcada se puede emplear para validar las mediciones de la actividad física y evaluar el efecto de las intervenciones encaminadas a aumentar la actividad física entre la población de personas mayores.
  • Evaluar la calidad de la dieta: absorción y retención de la provitamina A, el hierro y el cinc procedentes de alimentos enriquecidos o bioenriquecidos (acumulación de mayor cantidad de minerales y vitaminas durante el crecimiento de las plantas) o de dietas mixtas; y biodisponibilidad de las proteínas de origen vegetal.

Las actividades realizadas en esta esfera apoyan la meta 3.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de reducir en un tercio para 2030,  la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante su prevención y tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar.

Cómo funciona la absorciometría de rayos X de energía dual

  • La DXA es una técnica que utiliza dos haces de rayos X de energías diferentes para medir la densidad de los huesos y los tejidos blandos. Se diseñó principalmente  para calcular la densidad mineral ósea en adultos a fin de diagnosticar osteoporosis. Sin embargo, la DXA también puede medir la composición corporal con un elevado grado de precisión.
  • La DXA emplea un modelo de tres compartimentos en la composición corporal y asume que el cuerpo está hecho de tejido mineral óseo, tejido graso y tejido blando libre de grasa.
  • La DXA puede ofrecer mediciones de todo el cuerpo o de subregiones: brazos, piernas, pelvis, tronco y cabeza.
  • La sarcopenia, o disminución de la masa muscular en las personas de edad, se puede diagnosticar a partir de la pérdida de tejido blando libre de grasa en los brazos y las piernas.
  • Los sistemas de DXA generan radiación ionizante. Las personas que se someten a una exploración y los operadores de los equipos reciben una pequeña dosis de radiación durante el procedimiento. La dosis de radiación es similar a la radiación de fondo natural recibida durante un día.

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