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Mi Participación en el Máster de Radioterapia Avanzada: Blog, Episodio 2

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María Cecilia Atencio Rosselot es radióloga en Mendoza, Argentina. Este año está participando en un máster de Radioterapia Avanzada en Chile, ofrecido en la Fundación Arturo López Pérez y apoyado por el OIEA. María Cecilia está documentando sus experiencias del curso en este blog.

Santiago, Chile, marzo 2018: Transcurridas tres cuartas partes del Máster Internacional de Radioterapia Avanzada de FALP, hemos pasado las etapas más difíciles ya: la adaptación a vivir y estudiar en otro lugar lejos de nuestros seres queridos, la inter-relación y el ensamblaje cultural con nuestros anfitriones chilenos y entre becados de cada rincón de Latinoamérica y la frustración de reconocer que si bien éramos profesionales formados y responsables había mucho por aprender y crecer.

El esfuerzo personal, el conocimiento y guía de nuestros tutores y el apoyo incondicional del Dr. Marsiglia ante nuestras necesidades e inquietudes, han logrado que este primer Máster vaya de menor a mayor en nivel académico y organizativo.

Los últimos seis meses han sido importantes por dos motivos, la participación activa en talleres teórico- prácticos de alta tecnología y en el Congreso Latinoamericano de Terapia Radiante y el cambio de pensamiento ocurrido en nosotros, los alumnos. Progresivamente se estableció un cambio de paradigma al momento de enfrentar cada caso clínico y justificar la decisión tomada con un claro fundamento científico sin dejar de tener en cuenta la disponibilidad de recursos y el escenario individual.

Los talleres de Radioterapia Robótica, Braquiterapia de Alta Tasa de Dosis, Tomoterapia y Arcoterapia Volumétrica Modulada fueron intensivos. Contaron con conferencias concretas, didácticas y aplicables de parte del equipo de físicos y tecnólogos médicos de FALP y el respaldo de médicos reconocidos a nivel internacional. A todos ellos nuestra admiración y agradecimiento, especialmente Enrique Chajon, Nikita Sallabanda y Alfredo Polo, siempre atentos a nuestro aprendizaje y formación.

La experiencia hasta acá no ha dejado de tener su dificultad, pero por eso mismo vale más. Todos, alumnos y profesores, hemos crecido y aprendido en el camino, tanto a nivel profesional como personal. No me cabe duda que este primer año transcurrido sentará las bases para las próximas ediciones, esperadas y necesarias en la Radioterapia Latinoamericana, que a fuerza de voluntad y tesón se preocupa en no dejar de mejorar. Repito mi agradecimiento al OIEA por estar siempre a nuestra disposición y ser los verdaderos responsables que un proyecto así se pudiera lograr.

 

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