Tratamiento del Cancer en Nicaragua: Dandole una voz a una vision

Published Date: 28 March 2006

Con la combinación adecuada de visión de futuro y dedicación, el Centro Nacional de Radioterapia de Nicaragua pone al alcance de miles de personas el tratamiento del cáncer. El país es uno de los 100 países en desarrollo aproximadamente en que el OIEA está ayudando a las autoridades nacionales a crear las instalaciones para el tratamiento del cáncer o a mejorarlas. El Dr. Fabio Morales, Director del Centro Nacional de Radioterapia (CNR) de Nicaragua, es un hombre con visión de futuro. Con un continuo apoyo nacional e internacional, ve posible la ampliación del centro y de sus servicios para poner al alcance de todos en Nicaragua, tanto ricos como pobres, servicios de tratamiento del cáncer asequibles y de alta calidad. El centro de radioterapia de Nicaragua comenzó a funcionar hace más de diez años para hacer frente a la creciente incidencia de casos de cáncer en el país. Se ha colocado en la sala de espera una placa de reconocimiento de los principales donantes, incluido el OIEA. La atmósfera de confianza y esperanza reinante es evidente en las salas de espera del centro de radioterapia de Nicaragua, lo que constituye un homenaje a la alta calidad de los servicios y la atención médica que los pacientes reciben del personal del CNR. Tal como sucede en la mayoría de centros de tratamiento del cáncer de los países en desarrollo, la sala de espera está llena de pacientes. Un oncólogo del CNR explica el diagnóstico a una paciente consternada. La incidencia de cáncer de cuello del útero en las mujeres de los países en desarrollo, incluida Nicaragua, va en aumento y representa entre el 70 y el 80% de la incidencia mundial actual. Desde su establecimiento en 1995, más de 7 300 pacientes han recibido tratamiento en el centro de radioterapia de Nicaragua. Se estima que hay 5 000 nuevos casos de cáncer por año en Nicaragua, la mitad de los cuales precisarán tratamiento de radioterapia. El número de pacientes que recibe tratamiento en el CNR se ha incrementado en un 10% anual aproximadamente. Una enfermera vigila desde una de las estaciones de vigilancia estratégicamente colocadas a un paciente que recibe tratamiento por irradiación. Los doctores del CNR creen que con la atención y la combinación correcta de tratamientos basados en la irradiación, el 77% aproximadamente de los casos de cáncer ginecológico son curables. El OIEA apoyó a Nicaragua en la adquisición de su primera máquina de cobalto 60 y el sistema moderno de planificación del tratamiento, así como de las máquinas de braquiterapia de tasa de dosis media que se utilizan en el centro. Estas máquinas se utilizan para el tratamiento de hasta 150 pacientes al día. Esta máquina de tasa de dosis alta, que se pondrá en servicio en breve, fue adquirida con la ayuda del OIEA y permitirá al centro seguir prestando servicios de tratamientos de alta calidad a un número mayor de pacientes. El CNR está haciendo hincapié en las normas del OIEA relativas a la garantía de calidad y la protección y seguridad radiológicas. El Dr. Reynaldo Castillo es el primer radioterapeuta titulado de Nicaragua y lleva diez años trabajando en el CNR. Como la mayoría del personal médico del Centro, ha participado en varios cursos internacionales, con el apoyo financiero del OIEA. El Dr. Castillo se considera un "romántico" y da más valor al "bien" que puede hacer por los pacientes con cáncer en Nicaragua que a un salario más elevado o a mejores perspectivas profesionales en otros lugares. La entrada y las paredes de las salas de tratamiento están decoradas con flores y empapeladas con paisajes para ayudar alegrar el ambiente. Según el Director del CNR, Fabio Morales, éste es un aspecto muy importante de la terapia del cáncer. La atención a detalles como estos le han valido al centro la buena reputación de que goza entre las instituciones donantes, incluido el OIEA, por su grado de atención al paciente. A Eliazar, un niño nicaragüense de 6 años, se le diagnosticó cáncer de cerebro en agosto de 2005. Desde que recibe tratamiento, Eliazar ha sufrido menos dolor y se siente mucho mejor, lo que aumenta las posibilidades de volver a la escuela. El tratamiento que reciben todos los niños remitidos al centro es gratuito, incluidas las pruebas médicas y de laboratorio que necesiten. Un promedio de cinco a seis jóvenes pacientes reciben tratamiento cada mes. A María Antonia Mora-Gutiérrez se le diagnosticó la fase 2 de cáncer de útero hace unos tres años. Profundamente religiosa, atribuye su recuperación a su fe y al excelente tratamiento y la atención que ha recibido del centro de radioterapia. Ahora se encuentra en una etapa avanzada de recuperación y está agradecida por el hecho de que el CNR reciba apoyo de organismos internacionales como el OIEA. Opina que este apoyo hace posible que el centro ayude a personas como ella. Cuando a Josefa Espinosa—Jiménez se le diagnosticó cáncer de cuello del útero hace seis años, sintió que el mundo a su alrededor se derrumbaba. Pobre, sin empleo y con niños a su cargo, estaba desesperada hasta que alguien le aconsejó que pidiera ayuda en el centro. Dice que la atención y el tratamiento gratuito que recibió literalmente le cambiaron la vida. Tiene la esperanza de que se informe a más mujeres, en particular las que se encuentren en su misma situación financiera, de que se puede obtener ayuda. Aleida Paz-Rivera, de 47 años de edad, es una enfermera a la que se diagnosticó la primera fase de cáncer de cuello del útero hace un año aproximadamente. Recibió tratamientos de radioterapia, braquiterapia y teleterapia en el centro. Actualmente no tiene cáncer y está a la cabeza de una iniciativa en la Universidad Politécnica destinada a dar capacitación a más enfermeras en oncología y radioterapia con el fin de cubrir la falta de personal cualificado en esos ámbitos. A Miguel Ángel Sánchez-Godoy se le diagnosticó la enfermedad de Hodgkin con sólo 6 años. Esta enfermedad, caracterizada por la inflamación de glándulas linfáticas, es un tipo de linfoma o cáncer de los sistemas linfáticos. Se trata del tercer tipo de cáncer más común en los niños de edades comprendidas entre los 10 y los 14 años. Tanto la madre como el hijo se sienten felices por los progresos del tratamiento que Miguel Ángel recibe en el centro, lo que ha propiciado su continua recuperación. Miguel Ángel espera reanudar la escuela y su actividad favorita, que es trabajar en aplicaciones informáticas. La Dra. María Delma Mejía es una reconocida experta en oncología ginecológica y en la historia del programa de tratamiento del cáncer en Nicaragua. Contribuye activamente al programa mediante su profesión y como benefactora privada, donando fondos personales para ayudar a construir una sala de quimioterapia en el CNR. Los benefactores locales como ella ayudan a mantener el funcionamiento óptimo del centro. Mercedes Meléndez ha trabajado en el centro desde que éste entró en funcionamiento. Trabaja en el tratamiento del cáncer desde hace más de 25 años. Como enfermera jefa del CNR, Mercedes tipifica la atención y dedicación habituales entre el personal médico del CNR. "Los pacientes que no saben mi nombre preguntan por la enfermera alta y delgada", dice sonriendo. Como única psicóloga en Nicaragua especializada en la atención de pacientes con cáncer, la Lic. Marjorie Gutiérrez está totalmente convencida de que el tratamiento de la mente es la clave para el tratamiento del cuerpo. Como psicóloga interna del CNR desde hace cinco años, ha desplegado grandes esfuerzos por ayudar a los pacientes a vencer su temor y depresión iniciales, y a entender su enfermedad por medio de la orientación psicológica. He visto respuestas excelentes de mis pacientes, indica. La mayoría están en una fase en que luchan activamente contra la enfermedad y tratan de llevar vidas normales. Martha trabaja como técnico radiológico desde hace 16 años y es una de las primeras trabajadoras del centro. Dice que, a lo largo de todos estos años, su satisfacción laboral se deriva de ver a los pacientes curarse de cáncer. 'A veces me encuentro a antiguos pacientes cuando voy a casa', sonríe, 'y verlos llevar una vida normal otra vez es la mejor recompensa que se puede tener'. Los físicos médicos del CNR son profesionales altamente capacitados. La mayoría de ellos han recibido capacitación o han participado en cursos especializados con el apoyo del OIEA. El personal altamente cualificado, la infraestructura existente, y un buen historial han colocado a Nicaragua en la lista de países prioritarios de América Latina para recibir apoyo en el marco del Programa de acción del OIEA para la terapia del cáncer (PACT). El programa tiene por objeto mejorar la capacidad en radioterapia en los países con un elevado número de casos de cáncer. Una paciente es acompañada hasta su automóvil tras recibir tratamiento en el CNR. El cáncer está adquiriendo rápidamente proporciones epidémicas en la mayoría de países con ingresos medios y bajos, entre ellos Nicaragua. La Organización Mundial de la Salud estima que el número de nuevos casos de cáncer en los países en desarrollo alcanzará la cifra de 15 millones para 2020, y destaca la importancia de centros como el CNR en la lucha contra el cáncer. Pero sus necesidades son grandes y van en aumento, y el OIEA está comprometido a seguir ayudando a esos países en su lucha contra la enfermedad.