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Features: Harmful Algal Blooms

Chile hace frente a las mareas tóxicas

9 de julio de 2004
Barcos

La presencia de venenosas algas microscópicas da lugar al cierre de la región pesquera de Chile, que realiza operaciones por valor de mil millones de dólares, y causa estragos en su comunidad costera (Fotografía cortesía de: K. Hansen/OIEA). Véase: Galería de fotos

Ha causado la muerte a ballenas y el coma a leones marinos. Ha derribado pelícanos en pleno vuelo. A los seres humanos las toxinas paralizantes les ocasiona desde entumecimiento de sus labios y muerte por asfixia. El culpable, una microalga unicelular cuyas toxinas están clasificadas como uno de los venenos naturales más potentes del mundo.

Los científicos se refieren a estos fenómenos comúnmente denominados mareas rojas como "floraciones" de algas nocivas. Para los pescadores, las microalgas tóxicas son sinónimo de desempleo casi seguro y de una familia más hambrienta que alimentar.

Casi todos los países costeros del mundo enfrentan en la actualidad estas floraciones de algas venenosas. Los moluscos filtran y absorben las algas tóxicas, que pueden ser mortales si son consumidas por los seres humanos. Los científicos desconocen el origen exacto de estas floraciones de algas nocivas y tampoco saben cómo detener sus apariciones. De lo único que están seguros es de que los ataques se están intensificando.

Las programas de vigilancia incluyen el analisis del fitoplancton y de los nivels de toxinas. En casos que se superen ciertos límites se ponen en vigor cierres generales de las áreas que ocupan centros de cultivo de moluscos o bancos naturales explotados por la industria de los alimentos marinos.

Durante decenios los científicos han empleado ratones vivos en una técnica denominada bioensayo en ratones - para determinar si se puede otorgar la certificación para el consumo o la exportación a moluscos. Se inoculan muestras de moluscos a los ratones y si éstos sobreviven, se procede a certificar que el marisco es exportable.

El método provoca malestar entre activistas defensores de los derechos de los animales y frustración entre los pescadores y las autoridades sanitarias dado el tiempo que demora en proporcionar resultados y su falta de precisión.

"Existe un método mejor", dice el Dr. Benjamín Suárez-Isla, Director del Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de Chile. Una técnica nuclear denominada radioensayo (o receptor binding assay, RBA)ofrece una detección más rápido, menos costoso y más preciso.

Por medio de su programa de cooperación técnica, el OIEA se ha asociado con Chile, Filipinas, Nueva Zelandia, Australia, China, Malasia, Tailandia, el Pakistán, Sudáfrica, Namibia, Angola, el Reino Unido y los Estados Unidos para cambiar la polémica norma de exportación.

Kerry Burns, Jefe de la Dependencia de Química de los Laboratorios Seibersdorf del Organismo, vaticina que podrían transcurrir unos dos a cinco años antes de que se acepte la técnica de RBA como norma aplicable a las exportaciones. Las aldeas y comunidades pesqueras necesitan con urgencia este instrumento de detección mejorado.

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